Mi historia
Desde muy joven me preocupó la igualdad de género. Siendo adolescente, comencé a asistir a congresos y jornadas sobre feminismo, igualdad y violencias machistas. Quería entender cómo se producen estas desigualdades y cómo ayudar a las mujeres a reconocerse y valorarse.
Mi sensibilidad creció cuando viví en mis propias carnes el abuso narcisista y otras experiencias que me hicieron sentir vulnerable. Desde entonces, me he trabajado personalmente desde distintos enfoques terapéuticos y puedo comprender profundamente a las mujeres que sufren violencias machistas. Mi compromiso es claro: empoderar a cada mujer que pasa por mi consulta para que integre su malestar y tenga las herramientas para no volver a caer en el abuso.
Hoy acompaño a mujeres a quererse, valorarse y darse cuenta de que, aunque hayan estado atrapadas en un ciclo difícil, sí hay salida y es posible volver a sentirse libres.
Sé lo que se siente cuando cada mensaje, llamada o interacción con el ex activa ansiedad, miedo o dolor que parece imposible de controlar.
He escuchado muchas veces frases como estas:
“Tengo ataques de pánico en mitad de la noche.”
El cuerpo procesa de noche lo que no puede procesar de día. Los ataques de pánico nocturnos son muy comunes después de una relación traumática. Son una señal de que necesitas apoyo, no de que estés rota.
“Un email suyo puede arruinarme el día entero.”
Cuando alguien ha tenido tanto poder sobre ti, tu sistema nervioso aprende a estar en alerta constante. No es debilidad, es una respuesta condicionada. Se puede desaprender.
“Mi mente sabe una cosa, pero mi corazón otra.”
Eso es exactamente lo que ocurre en el trauma relacional: la lógica y la emoción van por caminos distintos. El trabajo terapéutico es precisamente ayudar a que vuelvan a hablarse.
“Incluso decir algo normal puede desencadenarlo.”
Caminar de puntillas alrededor de otra persona durante años deja huella. Esa huella no es tuya para cargar sola, y no tienes que seguir haciéndolo.
“Tengo ataques de pánico en mitad de la noche.”
El cuerpo procesa de noche lo que no puede procesar de día. Los ataques de pánico nocturnos son muy comunes después de una relación traumática. Son una señal de que necesitas apoyo, no de que estés rota.
“Estoy peor después de dejar la relación.”
Paradójicamente, es muy frecuente. Mientras estás dentro, el modo supervivencia te mantiene funcionando. Al salir, el cuerpo y la mente empiezan a procesar todo lo que habían bloqueado. Estar peor al salir no significa que salir fuera un error.
Es normal sentirse así después de una relación dañina. No es culpa tuya. Lo que sientes es una reacción natural de tu cuerpo y tu mente a experiencias traumáticas. Mi trabajo es acompañarte para que recuperes la calma, la claridad y la sensación de control, sin culpas ni presiones. Aprenderás a poner límites, a no activarte automáticamente ante situaciones que antes te bloqueaban, y a reconectar con tu propia fuerza. Porque sí es posible volver a sentir paz y seguridad, paso a paso.
Tratamiento Psicológico Especializado en Violencia de Género en Granada
Como psicóloga especializada en trauma y violencia de género, trabajo con tres enfoques complementarios:
- EMDR: Para procesar el trauma sin necesidad de revivir cada detalle doloroso.
- Terapia Somática: Para liberar la tensión almacenada en el cuerpo y recuperar la conexión contigo misma.
- IFS (Internal Family Systems): Para sanar las diferentes partes de tu experiencia interna y recuperar tu fortaleza.
Cada mujer tiene su propio ritmo, sus propios miedos y sus propias fortalezas. Algunas llegan preguntándose si lo que viven “es realmente violencia”. Otras ya lo tienen claro pero no saben cómo salir. Lo que todas tienen en común es que encontraron su camino hacia la libertad.
Señales de Violencia de Género: ¿Es Maltrato Psicológico?
Si algo resuena en ti mientras lees esto, confía en esa voz. Tu intuición ya te está dando la respuesta.
Control disfrazado de cuidado: revisar tu móvil sin permiso, controlar tu dinero, decidir con quién puedes hablar, prohibirte trabajar o estudiar.
Violencia psicológica y emocional: insultos y desprecios constantes, culparte de sus reacciones, chantaje emocional (“si me dejas me mato”), hacerte sentir que no vales nada.
Aislamiento social: alejarte de familia y amigas, criticar a las personas que te quieren.
Manipulación y gaslighting: hacerte creer que estás loca, negar situaciones reales, distorsionar tu percepción (“exageras”, “eres demasiado sensible”).
Amenazas y coacciones: “si me dejas te arrepentirás”, amenazas hacia tus hijos, familia o mascotas.
Violencia sexual: presionarte para mantener relaciones sin tu consentimiento o con chantaje emocional.
No hace falta que te pegue para que sea violencia
La violencia psicológica duele tanto como la física. Las heridas emocionales también sangran, aunque no se vean.
Síntomas de Haber Sufrido Violencia de Género
Síntomas psicológicos: ansiedad constante, pérdida de confianza en tu propia percepción, sensación de caminar sobre cáscaras de huevo, aislamiento social, estrés postraumático.
Síntomas físicos: insomnio o pesadillas, tensión muscular, dolores de cabeza, fatiga extrema, palpitaciones y ataques de pánico.
Señales emocionales: sensación de vacío, desconexión contigo misma, pensamientos de “no valgo nada”, vivir la vida de otra persona.
Estos síntomas no son tu culpa. Son la respuesta normal de una persona extraordinaria en una situación anormal.
Si te reconoces aquí: no estás loca, no estás exagerando, y no estás sola. Tu valentía para llegar hasta aquí ya es el primer paso.
Terapia para Superar la Violencia de Género en Granada
El camino hacia tu nueva vida comienza con una conversación. No tienes que tenerlo todo claro para dar el primer paso. Solo necesitas creer que mereces algo mejor. Puedo ayudarte a procesar el trauma de forma segura, recuperar tu autoestima, reconectar con tu cuerpo y emociones, y construir una vida libre de violencia.
📞 Recursos de emergencia
- 016 – Teléfono contra la violencia de género (24h, no deja rastro en la factura)
- 112 – Emergencias
- WhatsApp 600 000 016 – Atención psicológica inmediata
- Teléfono de la Esperanza Granada: 958 261 516
Preguntas Frecuentes sobre Violencia de Género y Terapia
¿Cómo sé si necesito terapia especializada en violencia de género?
Si experimentas ansiedad constante, flashbacks, dificultad para confiar, hipervigilancia, problemas de sueño o sensación de estar “bloqueada”, la terapia puede ayudarte. No necesitas estar en crisis para buscar apoyo.
¿Tendré que contar todos los detalles de lo que viví?
No necesariamente. Con EMDR podemos trabajar el trauma sin revivir cada situación en detalle. Tú decides qué compartes y cuándo estás preparada.
¿Puedo hacer terapia si aún estoy en la relación?
Sí. Podemos trabajar en estabilización, fortalecimiento y planificación de seguridad hasta que puedas dar ese paso. Tu seguridad siempre es la prioridad.
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?
Cada proceso es único. La mayoría experimenta cambios significativos en 3–6 meses, aunque puede variar. Lo importante es trabajar a tu ritmo, sin presiones.
¿Es normal tener sentimientos contradictorios hacia mi agresor?
Completamente normal. Puedes sentir miedo y querer volver al mismo tiempo, rabia y culpa a la vez. Con IFS trabajamos estas partes sin juzgarlas, ayudándote a encontrar claridad desde tu propia sabiduría.
¿Es posible recuperarse completamente?
Sí. Muchas supervivientes no solo superan el trauma, sino que experimentan crecimiento postraumático: mayor fortaleza, límites más claros y relaciones más sanas. El trauma no tiene que definir tu futuro.
¿Qué puedo esperar de la primera sesión?
Conocernos, que me cuentes tu situación sin presión, y diseñar juntas un plan de tratamiento personalizado. Es un espacio seguro donde tú marcas el ritmo.